Nos dijimos adiós y mi alma se quedaba en un abrazo,
mientras una sola estrella alumbraba nuestro espacio.
Yo prendido de tus brazos, tú aferrada de mis manos
lentamente consumíamos al tiempo al mirarnos.
Nos dijimos adiós y la calma se me iba d los dedos,
los recuerdos conmocionados nos rogaban no alejarnos.
y mi ojos sollozando te decían: “ yo te quiero
me ofreciste que me quede, mas la noche no lo quiso.
Nos dijimos adiós y una duda se albergaba en mi mente;
me quisiste, no lo sé, porqué nunca lo dijiste.
Te miraba a los ojos y mi historia se apagaba,
como fuego ante el agua, nuestra historia se enfriaba.
Nos dijimos adiós pero hoy a ti continuo unido,
es el juguetón amor, que no dejo de sentirlo.
Y no quiero olvidarte, ni intentaré hacerlo,
sólo esperaré que el cielo encamine lo que siento.

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