Las lágrimas cerraron sus ojos cansados de llorar
de lamentar el haber querido a quien le hizo mal.
Ella ya no plasma sus historias de amor en un diario
y hace de todo par a borrar su espinoso pasado.

Sus labios no han vuelto a saber de alguna sonrisa,
ni de u beso improvisado, que le devuelva la alegría.
Su futuro está frustrado por un hombre ya lejano
y sus anhelos fallecidos, la atormentan en su cuarto.

Sus manos hace mucho que no sienten caricias,
y su faz frígida, no percibe ni el reflejo del día.
Sus párpados están menguados, por el desvelo constante,
y su espejo encubierto, no sabe nada de su semblante.

Su corazón está resentido con lo que llaman amor,
pues alguien le conversó de él y luego la abandonó.
Toda ella, tan bella y tan triste no encuentra motivación,
porque una vez se enamoró de quien solo le mintió.